Écstasis fue lo que le tocó en parte

aunque en ocasiones la despojaron en todo

cuanto la hacía estar en paz con la existencia

Experimentó la soledad y la melancolía

como si sólo ella existiera

a pesar de saberse una entre otros muchos

Le fue dado conocer el amor

y que sus ojos se abrieran a las maravillas del mundo

 

- fragmento del poema Coda de Julia hartwig -

/ tr. a. benítez burraco y a. sobieska

"las flores de Iris", 40 x 50 cm, mayo 2020

Una extraña flor de helecho en el bosque florece gloriosa,

Por un momento en una sombra misteriosa

Que por todo el mundo extiende su magia dorada,

Pero sólo en un sueño puede ser tocada

 

- fragmento del poema La flor de helecho de Adam Asnyk / tr. E. Miścior -

"flor de helecho", 25 x 40 cm, abril 2020

La consumía el enigma de la partida

la imposibilidad de conciliarla con la naturaleza del ser

Se esforzaba por revivir el pasado

Acaso perdure lo que en apariencia ha concluido

si bien de algo así no cabe obtener consuelo

Cuando miraba atrás decía:

Muéstrate agradecida Se mostraron espléndidos contigo

 

- fragmento del poema Coda de Julia hartwig -

/ tr. a. benítez burraco y a. sobieska

"los nenúfares", 28.5 x 23.5 cm, noviembre 2019

Bajo esta isla hay otra isla, quizás aún más bella.
Una nadadora sonriente nada hacia ella uniendo, con un arco fulminante, la
roca, el aire y el agua.
Quisiera verte desde todas las direcciones,

¡oh criatura, oh fragmento, torbellino,

oh magnífica locura de mente clara!

 

- poema de Julia Hartwig del tomo Hablando no solo para uno mismo - / tr. f. presa

"de agua y plumas", 40 x 22 cm, octubre 2018